134 abandonos de un total de 205 inscritos en la categoría de medio fondo varonil, eso les da un panorama de la dureza de este evento. Duro por varios factores que les describir a continuación:

Altimetria:

Prácticamente no hay planos, las ondulaciones del camino son constantes y con una variedad de inclinaciones y longitudes para todos los gustos, acumulando mas de 1300 metros de ascensión en un rompe piernas constante.

Calor:

6:45 am temperatura 25 grados, humedad 72%, dos horas después nos vamos a 39 grados con 92% de humedad, eso son 14 grados de diferencia, en mi opinión mucho.

Viento:

Todo el hermoso recorrido va paralelo a la costa, por tanto viento constante desde que salimos y hasta que regresamos.

Condiciones de Carrera:

Ha excepción del grupo de los “Pro´s” que si formaron un pequeño peloton, el resto de los participantes se segregaron como hormigas, todos esparcidos por la carretera. En mi humilde opinión debido a que la experiencia rodando quizás no era mucha, ya lo explicare mas adelante.

LOS CABOS GRAN FONDO:

6:00 am Estamos en el estacionamiento del lujoso y exclusivo Resort “Cabo del Sol”, todos preparando sus bicicletas, sobre salen de entre la multitud dos personas: Un señor con una prótesis en una pierna y un muchacho joven con lo que parece alguna discapacidad física (motriz) en una bicicleta de montaña. Me llaman la atención pues esa es la gente que yo admiro, la que me permite tomar una verdadera dimensión de mi persona, las que sin palabras me devuelven los pies a la tierra, no supe como se llamaban, no me conocieron pero definitivamente influyeron en mi, sin ellos saberlo me dieron una lección valiosa.

A un lado de mi, mi hermano, este es el rimer evento deportivo que hacemos juntos, así fue planeado, este evento es para disfrutarnos, por fin después de tanto tiempo hacemos algo juntos, no por que nos llevemos mal, si no por que nuestros intereses eran hasta hace 5 años absolutamente opuestos. Mi hermano futbolero de hueso colorado, jugo en cuanta liga pudo, se sabia las alineaciones de todos los equipos históricamente y lloraba cuando perdía su equipo. Yo, por otro lado, antifutbolero de nacimiento, quien me conoce sabe que odio el Futbol por todo lo que representa…. no entrare en polémica, odio en Futbol. Hace 5 años mi hermano descubre el deporte del Ciclismo y aunque nunca lo va a admitir y va a negar esto que les voy a decir, ya he escuchado de su boca decir que esta arrepentido de haber dedicado tanto tiempo al deporte del Futbol (la sola palabra no merece ni la letra mayúscula al inicio). Yo por mi parte he estado en contacto con la bicicleta desde que tengo memoria.

Nuestra estrategia sería salir, mantener un paso conservador, evitar novatos y caídas y reservar energías para el final, así fue.

El gran fondo arranco y después de 100 metros en linea recta, había que doblar a la izquierda para encontrarse con una pared (subida) corta pero con mucho gradiente (con las piernas en frío esto duele) decidí subir lento y en espera de mi hermano a quien no veía. Después de esta subida tomas la famosa transpeninsular en dirección a San Lucas, sigo sin ver a mi hermano, cuando me pasa una pareja (la única) en una bicicleta tandem y como eso equivale a un camión en el mundo automotriz, me puse a rueda y permite que me llevaran sin esfuerzo a la cola del grupo puntero.

Comencé a atacar los columpios a paso fuerte y de pronto cae en la cuenta de que debía ser prudente, no conocía el recorrido y de seguir a este paso quizás no aguantaría, así lo hice, disminuí mi ritmo y tome mi paso.

La subida mas pronunciada y larga de todo el recorrido estaba luego luego saliendo de San Lucas al tomar la carretera que te lleva a Todos Santos, con dos abominables subidas, una mas corta y empanada y una muy larga con menos gradiente. Esta subida en la altimetría de la ruta era la mayor amenaza para mi que soy una vaca subiendo y que una subida de banqueta me dispara mis pulsaciones. Bien ahi, lo tome con calma, puse un paso muy ligero y sube con calma, sin permitir que mis pulsaciones se dispararan, tranquilo estableciendo lo que muchos llaman un paso “Diesel”, esto me permitió pasar y librar estas subidas de muy buena forma. Mi hermano me alcanza en la segunda subida, si, la larga, el es menos pesado que yo (casi 18 kilos menos) es mas bajito y vive en Los Cabos, por lo tanto son sus territorios, conoce muy bien el recorrido. Me alcanza y conversamos, me dice que había intentado alcanzarme, pero que tan pronto tomamos la bajada me separaba de el (Con humildad les digo que bajo como Peter Sagan, alguna cualidad debía de tener). Alegre por tenerlo como compañía comenzamos a rodar juntos.

Así seguimos todo el tiempo, implementamos un ritmo conservador y disfrutamos de recorrido, yo jalando la mayoría del tiempo, siendo presa de las bromas de mi hermano el cual se decidió por no hacerme ningún cambio en los primero 60 kilómetros. Si yo volteaba por encima de mi hombro derecho, el se hacia a la izquierda, si yo volteaba por mi hombro izquierdo el se hacia a la derecha, escondiéndose para que no viera que iba de “Chupa Ruedas”, botado de la risa y pasándola bien, eso si, en la subidas si se ponía a un lado mío o me pasaba, abusando de mi gracia infernal para sufrir en ellas.

Durante la primera mitad del trayecto, le comente a mi hermano que no comprendía por que todos los participantes iban rodando solos, separados por apenas 10 o 15 metros entre si, le decía que eso era absurdo, que debamos hacer un grupo con el fin de poder aumentar velocidad y disminuir esfuerzos, al menos habíamos 20 personas a la vista que íbamos a la misma velocidad pero separados entre nosotros. Dicho lo anterior tome la iniciativa y comencé a acelerar de manera que esto nos permitiera avanzar a los inmediatos y como el “Mercurio” ir haciendo la “bola” mas grande. Di alcance a un señor de mas o menos 50 años a una mujer joven, a un Canadiense mayor (60 quizás), los invite a formar grupo y todos accedieron, la orden sería que yo tomaría la punta y jalaría 2 kilómetros para que entrara el relevo, así lo hice. Midiendo la distancia cumple mi cuota, me hice a un lado y entro el señor, todo marchaba bien hasta que al kilometro y medio dejo de jalar al grupo, siguió el Canadiense, quien llamaba la atención por que rodaba “Entuercado” es decir, con una velocidad muy fuerte y poca cadencia, jalo 1,200 metros, siguió mi hermano jalando 500 metros, después la chava, ¿donde esta la chava? se había botado. Termine en punta yo otra vez y comencé a jalar cuando el señor nos dice que prefiere ir a su ritmo, nos adelanta 20 metros y ah se mantuvo.

Con mi ilusión de liderar el peloton hecha añicos el recorrido de ahi en adelante se convirtió en una rodada individual entre mi hermano y yo. En fin, la primera parte del medio fondo (55 Kilometros aproximadamente) lo pasamos sin sufrimiento, ni contratiempos, llegamos al punto de abastecimiento, recargamos líquidos y continuamos.

Mi hermano fue muy precavido y le pidió a un amigo de el que llevara una camioneta con abastecimiento, mucha bebida, algunos sandwiches y otras cosas (no drogas, corremos a pan y agua) y esto fue básico para poder completar la prueba, pues el calor era de infierno y nuestro consumo de liquido se multiplico exponencialmente, yo pase de consumir 3 ánforas de liquido de ida a 10 de regreso, así estaba el calor.

Por ahi del Kilometro 70 mi hermano entra en una crisis, se comienza a sentir mal y a experimentar un dolor de cabeza, paramos un poco, tomo un ibuprofeno, líquidos una Coca Cola y seguimos, 20 minutos después estaba recuperado y con su segundo aire.Yo por mi parte me sentí muy bien, el 95% del recorrido, pues al kilometro 85 aproximadamente llegamos a la subida que le llaman “El Pastor” y ahi comprendí por que le dicen así, pues vi a “San José” y a los angeles en ella, en pocas palabras me dio crisis. De regreso el asfalto era literalmente un comal, sentías la radiación del suelo cocinarte a fuego lento, el agua la utilizábamos para bañarnos en vez de tomarla, pues de no hacer eso no se que pasaría. En una construcción observamos que una parte del techo proyectaba una sombra de no mas de 30 centímetros, pusimos atención y vimos al señor (El que quería ir a su ritmo) tirado ahi, pálido y mudo, le preguntamos si estaba bien y como pudo nos dijo que si. La subida de “El Pastor” fue mi mayor enemigo, me vacío, mi hermano me animaba, me decía que ya solo faltaba una subida mas, la conocida como la de la “CFE” (por que ahi al final hay unas antenas y una planta de ellos), llego a su base y solo voltear a verla era una bomba para la motivación, desmoralizante,  era simplemente larguísima, acto seguido hice lo que se debe de hacer, bajar la mirada, viendo el pavimento y no voltear ninguna vez para ver cuanto falta, clave mi mirada en mis pedales y en ver el “chorro” continuo de sudor que soltaba mi cabeza, las gotas de sudor que caían de mis brazos y piernas y observar en pavimento pasar debajo de mi, lento, muy lento, como tipo via recreactiva.

Los pensamiento llenan tu mente, comienza el “Diablillo” a pelear con el “Angelito” pero en el deporte están vestidos de coach, el diablillo te dice: “Detente no hay necesidad de tanto sufrimiento, para a descansar etc etc” por otro lado el Coach “Angelito” te dice “Cabrón tu puedes, un pedalazo a la vez, recuerda por que decidiste hacer esto, recuerda a tu hijo y esposa, recuerda que este deporte se trata de eso, de sufrir, por que en este deporte el sufrimiento redime” ¿Adivinen quien gano?.

Termino la pavorosa subida de CFE, 102 kilómetros en las piernas, comienzo a bajar y me dije, me vale madre la velocidad no pienso frenar ni aunque se me cruce un perro. Bajo tan rápido pude, hablo con mi hermano y le pregunto si ya acabamos, el me dice que ya solo falta una última subida, le digo ¿Queeeee? pero me dijiste eso con la de la “CFE” no m….s, me contesta: ya es solo una bien leve, volteo al frente la veo y le digo: No mms…. me voy a agarrar de un coche me vale madre!!! ya estoy hasta la madre, ya quiero llegar.

Llego a la base de la subida comienzo a pedalear, me encuentro con fuerzas nuevamente, mantengo mi ritmo, la supero. Bajo ahora como Nibali (Sin agarrarme de ningún carro), mi hermano me advierte de unos topes, los paso sin frenar, seguimos adelante. Mi hermano me pregunta cuantos kilómetros llevamos, el Garmin señala 104, ya debimos haber terminado pero aun nos falta, entramos en la zona de la euforia de los últimos kilómetros, donde sabes que ya lo superaste, sabes que ya terminaste, sabes que lo lograste, gritamos, celebramos, sonreímos, de pronto mi hermano se mueve bruscamente a la derecha y literalmente pasa su rueda a centímetros de la mía, por poco me tumba, yo visiblemente molesto le grito “Aguas cab….” como muestra de mi amor.

La meta le vemos, los altavoces se escuchan, la gente nos apoya, entramos a meta juntos, lado a lado, termino la prueba entero, fuerte, si bien cansado pero no exhausto, sin las piernas débiles y con un tiempo de 4:40 minutos, 40 minutos mas de lo que yo quería hacer, pero no importa, pude haber ido mas fuerte, mas rápido, no lo quise hacer, pues mi objetivo era disfrutar esto con mi hermano y lo hice.

MI ENTRENAMIENTO:

Cada uno de los programas personalizados que Centro Eslabón a través de Horacio “Orate” Valadez, cumplieron su objetivo, cada entrenamiento tuvo un porque, llegue a cumplir mi objetivo sobrado, fuerte y bien preparado, si bien pude ir mas rápido y lograr mi meta en tiempo o superarla, no lo hice por voluntad propia, por que este evento era significativo para mi familiarmente, ya habra otros Gran Fondos para demostrarlo.

El entrenamiento fue clave, esta vez hice lo que se me decía, los entrenamientos, asesoría, acompañamiento y atención de Centro Eslabón fue puntual, preciso y siempre justificado, estoy de sobra satisfecho con su trabajo, con lo que logré, ¿puedo mejorar?, ¿Seguro puedo dar mas?, seguro, así lo haré.

CONSEJO:

Yo acudí a Centro Eslabón por que quería entrenar con conocimiento, por objetivos y en el proceso he aprendido mucho, yo no busco entrenar para lograr ser el mejor del mundo, busco entrenar por que me interesa tener un nivel decente en el cual pueda participar de los eventos que yo decida, los eventos que yo elija y ponga en m calendario y terminarlos en un nivel superior al normal, soy un ser humano como cualquiera de ustedes, con una via laboral demandante y con familia que necesita de mi tiempo, tiempo que no puedo dedicar al 100% a lograr una preparación de atleta, esa parte ya no la persigo, mis metas son otras y al final lo hago por disfrutar, por estar saludable y por divertirme al máximo. Si tu eres como yo, te invito a acercarte a Centro Eslabón, no te arrepentirás.

EL GORDO AL GRAN FONDO:

Mi objetivo fue compartir este primer proceso de comenzar de ceros hasta llegar a esta competencia, que en un principio tenia un objetivo mayor, pero que al enfrentarme con mi realidad me hizo poner los pies en la tierra y ser modesto, saber que aun me falta mucho por delante, mucho entrenamiento para poder avanzar mas y ser mejor, en eso trabajare, eso es lo que quiero.

Esta saga seguirà, seguiré compartiendo mi experiencia, mundana, normal y personal, espero que tu encuentres algo de motivación en mis palabras, que si tienes deseo de lograr algo pongas manos a la obra, en este mundo no existen metas pequeñas, lo digo con mucha humildad y madurez, disfruto viendo a otra gente alcanzar objetivos propios, tan grandes como sus esfuerzos, en su correcta medida, en su adecuada dimensión.

Por ahora me despido, entro en pretemporada este 2 de Noviembre y tan pronto establezca mis objetivos se los haré saber.

Gracias a:

Mi Esposa, Familia y amigos, a Horacio “Orate” Valadez, al Doctor Moy Cuevas, a mi hermano Enrique y sobre todo a Dios por dejarme vivir, por dejarme hacer lo que me gusta.

Nos vemos pronto.